Los freelancers y el teletrabajo en la era de las TIC.

El término inglés Freelance, que describe a las personas que trabajan por su cuenta, se ha generalizado en el mundo. Cada vez es más común. Los freelancers aprovechan las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Y es que gracias a las TIC aparece el teletrabajo o trabajo a distancia. Trabajar desde la casa, desde un café, desde cualquier lugar, es algo normal en nuestros días. Pero no todas las personas que teletrabajan son freelancers. Muchas compañías permiten que sus empleados realicen sus actividades por fuera de la oficina. Y algunas empresas ni siquiera tienen oficina.

Trabajadores nómadas se toman los espacios públicos o transforman sus casas en oficinas. Profesionales potencializan sus habilidades y se convierten en su propia marca o empresa. ¿Qué implica el teletrabajo? ¿Qué significa ser freelancer o teletrabajador en la era de las TIC?

Freelancers: ¿horarios flexibles o ingresos variables?

Si bien una de las promesas del trabajo freelance es el horario flexible, la administración del tiempo puede ser un trampa para los trabajadores independientes. El desarrollo de las actividades puede ser variable. Depende del tipo de trabajo, del tipo de cliente…etc. Organizar el tiempo requiere disciplina y esfuerzo. No es lo mismo ser empleado con horario de oficina que tener la oficina en la propia casa. De hecho, tener un horario fijo condiciona las posibilidades de realizar otras actividades, pero también limita los horarios excesivos en la casa.

Son muchos los freelancers que terminan trabajando el doble. En ocasiones es por culpa de un error en la estimación del tiempo y el valor del servicio. Otras veces es la falta de coordinación con las demás actividades cotidianas. Se pueden mezclar las tareas del hogar, las visitas de amigos y/o familiares, las obligaciones personales y el trabajo. Y al final queda la insatisfacción de ganar menos dinero por no haber alcanzado las metas propuestas.

El trabajo independiente puede trastornar el equilibrio entre la vida privada y la vida laboral. Este es un problema que ha venido en aumento con la popularización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Las redes sociales potencializan este flagelo. Cenas románticas que se interrumpen por un mensaje “urgente” vía WhatsApp, conversaciones con amigos que están ambientadas por llamadas telefónicas de trabajo. Publicaciones de Facebook que perturban la concentración en el trabajo, etc. Sin embargo, estas mismas TIC pueden hacer la vida más práctica y facilitar muchos procesos laborales. ¿Cómo?

El teletrabajo y la optimización del tiempo

El tráfico y los ambientes pesados de oficina son algunas de las excusas para pensar el teletrabajo como una opción. Como lo dije antes, no solo los freelancers teletrabajan, también lo hacen algunos asalariados buscando mejores condiciones laborales. Si bien estos últimos dependen de un jefe, pueden negociar un trabajo a distancia. Ciertos trabajos o empresas, por su naturaleza, implican el desarrollo de actividades lejos de un espacio físico concreto. Por ejemplo, tiendas online o negocios por internet.

Algunos teletrabajores se alejan de espacios tediosos de trabajo, como los famosos Open Space. Estas oficinas comunes pueden ser espacios de mucho ruido que impiden una buena concentración. Otros trabajan desde otras ciudades o países valiéndose de las TIC.

Desde la comodidad de la casa, las TIC permiten conexiones a distancia y respuestas inmediatas vía mail. Se pueden utilizar las videoconferencias, las redes sociales, y las llamadas telefónicas. También se pueden hacer reuniones en espacios públicos de la ciudad y trabajar desde un café. Es muy frecuente encontrar personas trabajando desde sus computadores o tabletas; respondiendo correos, haciendo llamadas, desde cafés o restaurantes. Esto es un fenómeno que trae algunas desventajas sociales y creo que hasta debería implicar unas mínimas reglas de convivencia.
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Los cafés, ¿nuevos Open space?

Con el «boom» del teletrabajo y de los freelancers, los espacios públicos se están convirtiendo en oficinas. El ritual de ir a un café a charlar con amigos o simplemente distraerse un rato, se combina con las conversaciones con clientes y las discusiones laborales. No se puede negar que es una buena opción para los teletrabajadores; algunas veces no es fácil concentrarse en la casa. Pero esto implica que las configuraciones de estos espacios están cambiando radicalmente

Vivimos en una época en la que las fronteras entre lo privado y lo público se han vuelto difusas. Y es precisamente la mutación de estos espacios de divertimento y relajación una de las consecuencias. En un café es posible enterarse de secretos de ventas y algunos chismes de las empresas. Algunos contestan llamadas, hacen vídeo llamadas y hablan en tono fuerte con sus colegas. Muchos pasan todo el día en un café y regresan a sus casas como si vinieran de la oficina.

Soy freelancer y en muchas ocasiones trabajo desde un café. A veces me cuesta hacerlo porque hay muchas personas hablando de trabajo al mismo tiempo; por esta razón me pregunto si son los nuevos Open space públicos.

En la era de las Tecnologías de la Información y Comunicación el trabajo se ha vuelto flexible al igual que las relaciones humanas. Sin duda existen muchas ventajas para los freelancers y los teletrabajadores. Sin embargo, para el caso de los freelancers la flexibilidad puede ser una amenaza a la estabilidad laboral y a las condiciones dignas de trabajo. Habrá que pensar seriamente en los límites entre la vida privada y la vida laboral. También en las condiciones laborales que se dan en las sociedades neoliberales. El tiempo no es dinero, el tiempo es vida.

Y tú, ¿eres freelancer o teletrabajas?

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2 thoughts on “Los freelancers y el teletrabajo en la era de las TIC.

  1. Muy buen comentario Paola , vivimos en una nueva economia digital y los comportamientos de trabajo estan cambiando, me gusta la libertad y flexibilid de trabajar y poder administrar y controlar mi tiempo. Saludos Raùl

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