¿Cómo aprender a cuidar y amar mi cabello afro? Parte 2.

Me gusta mi cabello afro. Ahora estoy convencida de que tomé la mejor decisión al dejar de aplicarme alisadoras (como lo expliqué en el artículo ¿Cómo aprender a cuidar y amar mi cabello afro? Parte 1). Mi pelo es libre. Ha comenzado a crecer, ya no tengo que preocuparme por alisarlo cada dos meses y lo mejor es que estoy aprendiendo a conocerlo. Pero no es tan fácil. El cabello afro es muy delicado debido a que puede ser muy seco, se encoge, forma nudos y no soporta muy bien el calor o el uso de planchas y secadores. Además, hay que llenarse de paciencia porque todo este proceso de conocimiento puede comprender el ensayo y el error.

El cabello afro es bonito. Para cuidarlo bien, algunas veces habrá que comenzar de nuevo y seguir insistiendo. Aun así no hay que desesperar, recomiendo anotar cada nuevo producto o método que utilices. Y también puedes fijarte en estas cosas básicas para escoger la rutina y el tratamiento adecuados y lograr un pelo saludable, largo y brillante:

5 cosas básicas que debes conocer para aprender a cuidar el cabello afro.

  1. Identificar la textura o tipo de cabello.

Existen tres grandes grupos de cabello (si así lo podemos llamar) caucásico (o europeo), asiático y étnico africano (o afro). Normalmente la gente relaciona los pelos caucásicos y asiáticos con un crecimiento más rápido que el étnico africano y con un mayor largor alcanzado a través del paso del tiempo. Yo creo que ese puede ser un mito porque si miras bien, te darás cuenta que hay muchas mujeres que tienen un cabello afro, abundante y largo (cabello afro natural largo).

¿Por qué el cabello afro no se ve largo? Una de las razones es porque puede encogerse hasta en un 75% de su tamaño normal. Así lo explica Andre Walker, el estilista de Oprah Winfrey, cuando define el cabello afro como tipo 4 dentro de su sistema para determinar el tipo de cabello y patrón de rizos. Según Winfrey el cabello humano se divide en 4 categorías que van de 1 a 4 y se subdivide en A,B,C (aquí puedes tener más información sobre esté sistema). Su clasificación va entonces desde los cabellos completamente lisos hasta los cabellos afros. Teniendo en cuenta este sistema, mi pelo sería un tipo 4C, es decir, rizos no definidos y mayor fragilidad por poseer menos cutículas capilares.

  1. Reconocer las características del cuero cabelludo: seco, normal, graso o mixto y la densidad del cabello

No estoy totalmente convencida de que el sistema de Andre Walker me permita tener todos los datos importantes sobre la naturaleza de mi cabello. Por ello creo que hay que mirar por dentro y observar muy bien el tipo de cuero cabelludo. Por lo general este puede ser seco, normal, graso o mixto. Nuestro pelo produce sebo y esto varía según la persona. Por último, la densidad es la cantidad de cabello que tenemos en la cabeza. Algunas personas tienen el cabello abundante y otras muy delgado pero hay algunos productos y tratamientos que pueden mejorar un poco esta condición.

Textura Cabello afro natural
Cabello afro natural
Foto: Julián Hernández
  1. Medir la porosidad.

Muchas gente dice que el cabello afro es muy poroso. Sin embargo, aconsejo hacer un test de porosidad para determinar con precisión cada caso en particular. La porosidad es simplemente la capacidad que posee el cabello para absorber y mantener la hidratación. Es ideal tener porosidad media porque esto significa que nuestro pelo recibe y guarda la hidratación. Por el contrario, si tenemos porosidad baja, nuestro cabello no es capaz de absorber bien la humedad aunque si retiene la poca que recibe. Y la porosidad alta implica que el cabello absorbe la hidratación pero no es capaz de mantenerla.

  1. Peinados protectores

Con el cabello afro puedes hacer muchos peinados. Un peinado protector es aquel que nos permite manipular menos el cabello por algún tiempo y protegerlo del medio ambiente, en especial las puntas. Se pueden usar extensiones para hacer trenzas o twist o simplemente hacer peinados con el cabello natural. Estos estilos protectores pueden hacer que el cabello crezca más rápido.

  1. Alimentarse sanamente

Este punto es la clave de todo. Una alimentación balanceada que priorice las verduras, las frutas, frutos secos, baja en grasas y azúcares etc, puede garantizar un cabello saludable. A esto debe sumársele una rutina de ejercicios o simplemente caminar varios minutos al día.

Estas 5 cosas básicas son importantes para saber qué productos utilizar y cómo hacerlo. Existen miles de tratamientos para el cabello pero debes recordar adaptarlos a tus necesidades individuales. Come sano e intenta utilizar productos naturales.

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